Introducción
Si te gusta la arquitectura y estás haciendo una ruta por Barcelona, no te puedes perder Casa Vicens.
Casa Vicens fue el primer proyecto importante de Antoni Gaudí y, después de haber visto algunas de sus obras más conocidas, tenía curiosidad por conocer dónde empezó todo. Desde fuera ya puedes notar que estás ante una casa diferente, con una fachada llena de azulejos, balcones y pequeños torreones que hacen que destaque entre los edificios de alrededor.
Por dentro es aún más bonita si cabe. Cada habitación tiene su propia decoración y, aunque los espacios son muy diferentes entre sí, hay algo que se repite durante toda la visita: la naturaleza. Flores, hojas y otros elementos aparecen integrados en la casa.
La visita que hice duró alrededor de una hora y termina en la parte más alta de la casa, desde donde puedes salir a las terrazas y ver el barrio de Gràcia desde arriba. En este artículo te cuento qué ver en Casa Vicens y cómo fue conocer por dentro la primera gran casa de Gaudí.
La Casa Vicens
La Casa Vicens fue construida entre 1883 y 1888 por Antoni Gaudí para Manuel Vicens i Montaner, que le encargó una residencia de verano. En aquel momento Gaudí era todavía un arquitecto muy joven y acababa de comenzar su carrera. Sin embargo, en esta casa ya aparecen algunas de las ideas que se convertirían en una parte fundamental de su arquitectura.
La naturaleza tiene un papel protagonista. También encontramos cerámica, hierro, madera y una clara inspiración oriental. La fachada es probablemente lo primero que te llamará la atención. Está cubierta de azulejos verdes y blancos y combina diferentes materiales y formas geométricas.
Aunque pueda parecer una casa muy recargada, muchos de los elementos tienen una explicación. Gaudí no solo quería decorar la casa. Quería que la arquitectura estuviera conectada con la naturaleza que la rodeaba.
La historia de Casa Vicens y su ampliación
La Casa Vicens que vemos actualmente no corresponde únicamente al proyecto original de Gaudí. En 1925 la casa fue ampliada por Joan Baptista Serra de Martínez, arquitecto y amigo de Gaudí. La vivienda pasó de ser una casa unifamiliar a convertirse en una residencia para varias familias y prácticamente duplicó su superficie.
Aunque Serra de Martínez mantuvo el lenguaje arquitectónico de la casa original, hay algunos detalles que permiten diferenciar ambas partes.
Uno de los más fáciles de ver está en los azulejos. En la parte original de Gaudí están colocados de una forma más irregular, mientras que en la ampliación aparecen de manera mucho más uniforme. Durante la visita te explican cómo localizar esta diferencia, así que es algo en lo que merece la pena fijarse.
También podrás distinguirlas en la cubierta. La zona original de Gaudí conserva el paseo de ronda, las chimeneas y la torre, mientras que la ampliación presenta una solución diferente.
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La fachada principal
La fachada de la Casa Vicens es una de las partes que más tiempo merece la pena dedicar durante la visita. Gaudí utiliza azulejos, piedra, ladrillo y hierro para crear una composición llena de colores y formas.
Los azulejos están decorados con motivos vegetales y algunos reproducen flores que crecían en los alrededores de la finca. La naturaleza vuelve a aparecer como fuente de inspiración.
También encontrarás elementos que recuerdan a la arquitectura oriental. Las ventanas y algunas de las celosías tienen una clara inspiración japonesa, mientras que otros elementos de la casa recuerdan a la arquitectura islámica.
Lo más sorprendente es que todo esto lo hizo Gaudí cuando todavía estaba comenzando su carrera.
La reja de entrada y el palmito
Antes de entrar en la casa merece la pena fijarse también en la reja. Está decorada con formas que recuerdan a las hojas del palmito, una planta que Gaudí utilizó como inspiración.
La utilización de estos motivos también estaba relacionada con una idea muy práctica: repetir modelos para reducir costes. Es decir, aunque la Casa Vicens pueda parecer una construcción en la que todo es diferente y único, Gaudí también buscaba soluciones que pudieran repetirse.
El jardín de la Casa Vicens
Antes de entrar en la casa pasearás por el jardín. El jardín actual tiene unos 300 metros cuadrados y conserva algunos árboles que ya estaban en la finca, como una encina y una magnolia.
Cuando Gaudí construyó la casa, el jardín era mucho más grande. Había una cascada, fuentes y diferentes espacios pensados para refrescar la vivienda durante los meses de verano. Sin duda, el agua tenía un papel importante en el proyecto original.
El recibidor
Una vez dentro llegamos al recibidor. Las paredes y los techos están llenos de motivos vegetales y diferentes elementos decorativos.
Además, el suelo está realizado con opus tessellatum, una técnica de origen romano que Gaudí recuperó y utilizó posteriormente en otras obras. Desde aquí comienza realmente el recorrido por el interior de la casa.
La tribuna
Uno de los espacios que más me gustaron de la Casa Vicens es la tribuna. Aquí puedes ver cómo Gaudí intentaba que el interior y el exterior estuvieran conectados.
La tribuna estaba relacionada directamente con el jardín y permitía disfrutar de este espacio desde el interior de la casa. Además, durante la restauración se recuperaron algunos elementos que habían desaparecido con las diferentes reformas.
La fuente que encontramos actualmente también fue recuperada durante los trabajos de restauración. Y si te sientas, podrás imaginar cómo era esta zona con mucha más vegetación a su alrededor.
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El comedor
El comedor es una de las estancias más decoradas. Aquí encontrarás plantas, flores, hojas y aves repartidas por paredes y techos. Todo está pensado para crear una conexión entre el interior y el jardín.
Los muebles que encontrarás en la habitación también son importantes. Fueron diseñados específicamente para la casa y acompañan a la decoración de las paredes.
Durante la restauración se recuperaron los colores originales de muchos de estos elementos, que habían adquirido con el paso del tiempo una tonalidad mucho más oscura debido a la suciedad y el humo.
El fumador
Probablemente una de las habitaciones más llamativas de la visita sea el fumador. Como su propio nombre indica, era una estancia destinada a fumar. Este tipo de espacios estaba bastante de moda en las casas de las familias acomodadas de Europa durante el siglo XIX.
El techo azul recuerda al cielo y los mocárabes tienen formas que recuerdan a hojas de palmera. El resultado es una habitación que parece completamente diferente al resto de la casa. La decoración está realizada con cartón-piedra, un material decorativo que tuvo bastante éxito durante el Modernismo.
Además, durante la restauración se descubrió que el color dorado que tenía anteriormente no era el original. Los restauradores recuperaron parte de la policromía azul que había tenido inicialmente.

El dormitorio de la hija
En la primera planta encontrarás también el que se considera el dormitorio de la hija de la familia Vicens-Giralt. La habitación está decorada principalmente en tonos rosas.
El color de las paredes también se utiliza en el suelo, creando una decoración bastante uniforme. Antes de continuar, fíjate también en el distribuidor.
Gaudí evita utilizar largos pasillos y crea pequeños espacios de distribución con formas hexagonales. Una solución sencilla que permite aprovechar mejor el espacio.

Los baños
Los baños son otro ejemplo de lo avanzada que era la casa para su época. A finales del siglo XIX todavía eran muchas las viviendas que no tenían agua corriente. La Casa Vicens, en cambio, ya contaba con una zona de baños con agua corriente.
Además, Gaudí separó diferentes espacios: baño, vestidor y lavabo. Y si miras hacia arriba verás que el techo está decorado con hojas de hiedra, un motivo que también aparece en otras zonas de la casa.
El dormitorio principal
El dormitorio principal es la estancia más grande de esta planta. Originalmente estaba dividido en dos habitaciones comunicadas entre sí, una para cada miembro del matrimonio.
Era una distribución bastante habitual en las casas de las familias acomodadas de aquella época. Aquí también puedes fijarte en el techo.
Gaudí aprovecha el espacio entre las vigas para colocar diferentes elementos cerámicos decorados con motivos inspirados en la naturaleza. Desde los ventanales se puede acceder al exterior bajando unos pequeños escalones.
La terraza
Desde el dormitorio principal puedes acceder a la terraza. Este espacio vuelve a funcionar como punto de conexión entre la casa y el jardín.
Uno de los elementos a destacar es el banco-barandilla que recorre el perímetro. Puedes sentarte y contemplar el jardín desde aquí.
Aunque hay que tener en cuenta que el paisaje que vemos actualmente es muy diferente al que existía a finales del siglo XIX. Cuando se construyó la Casa Vicens, alrededor había mucha más vegetación y todavía no existían los edificios que hoy rodean la casa.
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La habitación con cúpula
Otra de las estancias que puedes visitar es una pequeña habitación situada junto al antiguo fumador. La habitación tiene una pequeña cúpula decorada por Gaudí.
En ella aparece representada la parte inferior de una de las torres que posteriormente podrás ver desde la cubierta. Es como si el arquitecto hubiera querido llevar el exterior de la casa al interior de la habitación.
Las celosías del balcón también tienen una función práctica: permiten ver el exterior sin ser visto desde fuera.
La habitación azul
La siguiente estancia está decorada en tonos azules. En las paredes aparece una flor que será muy importante en la obra posterior de Gaudí: la pasionaria, también conocida como flor de Cristo. Esta planta también aparecerá años después en la decoración de la Sagrada Familia.
Y es que muchas de las plantas que aparecen representadas en la Casa Vicens eran plantas que el arquitecto había encontrado en los alrededores de la propia finca.
Las maquetas de la Casa Vicens
En la parte superior encontrarás varias maquetas que ayudan a entender la evolución de la casa. Aquí podrás ver cómo era el edificio original diseñado por Gaudí y cómo cambió después con la ampliación de Serra de Martínez.
Es muy interesante porque desde fuera puede resultar difícil distinguir qué parte corresponde a cada etapa. Con las maquetas puedes verlo mucho más claro.
También podrás entender cómo era el jardín original y cómo ha cambiado el entorno de la casa con el paso del tiempo.
La cubierta de la Casa Vicens
Y llegamos a una de mis partes favoritas de la visita: la cubierta. La azotea de la Casa Vicens es transitable y está pensada como un pequeño paseo alrededor de la casa. Gaudí experimentó aquí con una solución que después utilizaría en otras obras.
Desde arriba podrás ver las chimeneas, la torre y diferentes elementos decorativos. Las chimeneas están cubiertas con azulejos y vuelven a utilizar los colores y motivos que hemos ido viendo durante toda la visita.
También podrás ver claramente la diferencia entre la zona original de Gaudí y la ampliación de Serra de Martínez. Y, por supuesto, las vistas. Desde la cubierta tienes una panorámica muy bonita de Barcelona.
Donde antes había jardines y campos, hoy encontramos edificios y calles. Así que tómate tu tiempo para contemplar la inmensidad de Barcelona.
