Qué ver en Teruel
Teruel es conocida popularmente como la Ciudad del Amor en España por la trágica leyenda de los Amantes. Es la capital menos poblada del país y enamora por su arquitectura mudéjar, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Situada a más de 900 metros de altitud, la ciudad vivió su particular edad de oro en la Edad Media, cuando convivieron las culturas cristiana, musulmana y judía.
Entre los lugares que ver en Teruel imprescindibles no pueden faltar las torres mudéjares, la catedral, la plaza del Torico y el Mausoleo de los Amantes. Pasear por sus calles es admirar la arquitectura modernista de principios del siglo XX y disfrutar de una gastronomía deliciosa, con platos como el ternasco de Aragón, las migas turolenses, las borrajas o la famosa trenza mudéjar.
Si te preguntas qué hacer en Teruel más allá de conocer a los Amantes, no puedes perderte Dinópolis, uno de los grandes atractivos de la ciudad. Aunque en medio día podrás visitar los monumentos imprescindibles, te recomiendo dedicarle al menos una jornada completa. Si dispones de más tiempo, puedes ampliar la ruta y visitar pueblos cercanos como Albarracín.
1. Plaza del Torico
Situada en el casco histórico de Teruel, la plaza del Torico es uno de los lugares que ver en Teruel imprescindibles. Aunque tiene como nombre oficial «plaza de Carlos Castel», casi todo el mundo la conoce como Plaza del Torico.
En el centro verás una fuente con una pequeña estatua de bronce: un toro de solo 45 centímetros que está colocado sobre una columna de siete metros de altura. Aunque es muy pequeño, el Torico es uno de los símbolos más importantes y queridos de la ciudad.
Cuenta la leyenda que fue en este mismo lugar donde nació Teruel. Dicen que un toro apareció bajo una estrella brillante, y aquella señal se interpretó como el sitio perfecto para fundar la ciudad.
En la plaza también encontrarás cafeterías y restaurantes donde comer en Teruel. Además, si echas un vistazo, verás varios edificios modernistas muy bonitos, como la Casa Ferrán, la Casa La Madrileña y la Casa del Torico, que destaca por su fachada violeta y sus detalles decorativos.
2. Torre mudéjar de El Salvador
La torre mudéjar de El Salvador es uno de los monumentos más importantes que ver en Teruel. Declarada Patrimonio de la Humanidad, se construyó en el siglo XIV. Su diseño se inspira en las torres musulmanas y estoy seguro que te llamará la atención por su decoración de cerámica en tonos verdes y blancos.
Adosada a la torre se encuentra la iglesia de El Salvador, reconstruida en el siglo XVII tras un derrumbe y es uno de los mejores ejemplos del barroco en la provincia. En su interior destaca el retablo mayor y la imagen del Cristo del Salvador, una talla del siglo XIII conocida como el Cristo de las Tres Manos.
Después de visitar la iglesia, merece la pena subir a la torre. La escalera tiene 119 peldaños y en su interior encontrarás el Centro de Interpretación de la Arquitectura Mudéjar. Desde arriba tendrás unas bonitas vistas del casco histórico de Teruel.
3. Torre mudéjar de San Martín
La torre de San Martín es otro de los grandes ejemplos del arte mudéjar que ver en Teruel. Declarada Patrimonio Mundial por la Unesco desde 1986, se construyó entre los años 1315 y 1316 siguiendo el modelo de las torres musulmanas de la época.
Espero que como yo, te quedes maravillado por su decoración exterior. Destacan el ladrillo en relieve, las estrellas de ocho puntas, los frisos con arcos decorativos y la cerámica vidriada en tonos verdes y blancos, que brillan cuando les da el sol.
La torre está unida a la iglesia de San Martín, construida en el siglo XVII. Con sus 40 metros de altura, esta torre puerta domina la cuesta de la Andaquilla, un lugar relacionado con la famosa historia de los Amantes de Teruel.
4. Catedral de Santa María de Mediavilla
La catedral de Santa María de Mediavilla es otro de los lugares que ver en Teruel imprescindibles. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, su origen se remonta al siglo XII, cuando se construyó en estilo románico. Con el paso del tiempo se añadieron elementos góticos y, sobre todo, mudéjares.
El gran tesoro de la catedral es su espectacular techumbre de madera policromada, conocida como la Capilla Sixtina del mudéjar. Si miras hacia arriba, verás figuras y escenas que muestran cómo era la vida en la Edad Media.
Si quieres disfrutarla al máximo, te recomiendo reservar la visita guiada. Así podrás admirar de cerca la techumbre, el cimborrio octogonal renacentista, el retablo mayor y la sillería del coro, mientras un guía experto te explica su historia. La entrada cuesta unos 6€ y merece mucho la pena.
5. Torre mudéjar de San Pedro e iglesia de San Pedro
La iglesia de San Pedro es otro de los lugares que ver en Teruel imprescindibles. Construida en el siglo XIV sobre un antiguo templo románico y combina estilos gótico y mudéjar, es un buen ejemplo del esplendor artístico que vivió la ciudad en la Edad Media.
Por fuera destaca su ábside gótico-mudéjar, decorado con cerámica vidriada y arcos muy característicos. En el interior encontrarás una sola nave con capillas a los lados y una bóveda de crucería.
Uno de sus mayores atractivos es la torre puerta, del siglo XIII. Es la más antigua de las torres mudéjares de Teruel. En su base hay un pasaje cubierto con bóveda y, si haces la visita completa, podrás subir sus 74 escalones en forma de caracol hasta el campanario. Desde arriba tendrás unas vistas privilegiadas de las otras torres mudéjares de la ciudad.
Además, junto a la iglesia se conserva el claustro mudéjar de San Pedro, uno de los pocos que aún se mantienen en pie en Aragón.
6. Mausoleo de los Amantes de Teruel
Situado dentro de la iglesia de San Pedro, el lugar más famoso que ver en Teruel es el Museo de los Amantes. Aquí descansan Juan Diego de Marcilla e Isabel de Segura, protagonistas de una de las historias de amor más conocidas de España.
Las esculturas blancas que verás son obra de Juan de Ávalos. Representan a los dos amantes con las manos casi tocándose, como símbolo de un amor eterno que ni la muerte pudo separar.
Antes de empezar la visita, te recomiendo ver el vídeo introductorio. Explica la historia de los Amantes, cuyos restos fueron encontrados en 1555, y cómo su leyenda ha inspirado a muchos artistas y escritores. Uno de ellos fue Antonio Muñoz Degrain, autor de una famosa pintura que hoy se puede ver en el Museo del Prado.
Aunque la entrada no es gratuita, incluye mucho más que el mausoleo. También podrás visitar la iglesia de San Pedro, su torre mudéjar, el claustro, el ábside, el jardín y el ándito. Con la ayuda de un guía, entenderás mejor por qué Teruel es conocida como la ciudad del amor.
7. Escalinata del Óvalo
La escalinata del Óvalo une la estación de tren con el casco antiguo de Teruel y salva un desnivel de 17 metros. Fue diseñada por el ingeniero José Torán y se construyó entre 1920 y 1921 en estilo neomudéjar.
Tiene 140 escalones divididos en dos partes: primero un tramo recto hasta la mitad y, después, dos escaleras curvas que te llevarán hasta el paseo del Óvalo. Si tienes movilidad reducida, también puedes usar los ascensores. Además de ser práctica, la escalinata simboliza la unión entre la ciudad medieval y la ciudad moderna.
Antes de irte, fíjate en el mural dedicado a los Amantes de Teruel, obra de Aniceto Marinas. Representa la famosa escena del beso. Justo encima verás el escudo de Teruel, que refuerza la identidad histórica de la ciudad.
8. Aljibes medievales
Bajo tierra y a pocos pasos de la plaza del Torico se encuentran los aljibes medievales, uno de los lugares más curiosos que ver en Teruel. Aquí descubrirás un sistema de depósitos de agua construido a finales del siglo XIV. Servían para abastecer a la población durante los asedios o en épocas de sequía.
Al bajar las escaleras llegarás a dos grandes depósitos comunicados entre sí. Están cubiertos por techos de ladrillo en forma de arco y se conservan en muy buen estado. Mientras caminas por estos pasadizos, impresiona imaginar que hace más de seis siglos fueron esenciales para la supervivencia de la ciudad amurallada.
A día de hoy, el espacio acoge el Centro de Interpretación del Agua. Allí podrás aprender cómo se gestionaba este recurso tan importante en la Edad Media. Es una visita corta, pero muy interesante para entender mejor la historia de Teruel desde dentro.
9. Acueducto de los Arcos
El acueducto de los Arcos, también conocido como la Traída de las Aguas de Teruel, es una de las obras de ingeniería más importantes del Renacimiento en España. Se construyó en el siglo XVI por el ingeniero francés Pierres Vedel. Gracias a esta obra, el agua llegaba a la ciudad desde el manantial de la Peña del Macho, situado a cuatro kilómetros.
Para verlo de cerca debes cruzar el portal de la Traición, una antigua puerta de la muralla que lleva directamente a su base. El acueducto tiene dos niveles: arriba hay seis arcos y abajo dos arcos mucho más grandes. No se puede caminar por la parte superior, pero sí por la inferior, desde donde podrás apreciar cómo se une a la muralla medieval.
Aunque no es tan famoso como el acueducto de Segovia, está considerado una de las grandes joyas de la ingeniería renacentista en España. Sin duda, es otro de los lugares que ver en Teruel imprescindibles.
10. Murallas de Teruel
Otro de los lugares que ver en Teruel imprescindibles es la muralla medieval. Esta fortificación protegió la ciudad en momentos difíciles, como la guerra de los Dos Pedros, las guerras carlistas o la batalla de Teruel durante la Guerra Civil.
La entrada cuesta unos 3€ e incluye también la visita a los aljibes medievales. Durante la visita podrás caminar por un tramo restaurado de unos 50 metros que llega hasta la torre de la Bombardera. Desde arriba tendrás buenas vistas del casco histórico y del acueducto de los Arcos.
A lo largo de la visita encontrarás paneles informativos que explican cómo se defendía la ciudad en el pasado. También hay una pequeña exposición con réplicas de armas y máquinas de asedio medievales, como catapultas y torres de asalto.
Mapa lugares que ver en Teruel
En conclusión
En definitiva, viajar a Teruel en pareja, hacerte fotos con los Amantes, visitar Dinópolis o subir a sus torres es una experiencia que te recomiendo si quieres disfrutar de una escapada de un día por Aragón.
Además de que todos los lugares están muy cerca del centro histórico, Teruel es casi un museo al aire libre. Podrás ver la escultura de los Amantes de Teruel fuera del propio museo. Además, muchos elementos decorativos, como los azulejos de las torres o los detalles de la catedral, también se aprecian desde el exterior.
Y si buscas dónde comer en Teruel, encontrarás la mayor parte de los restaurantes tanto en la plaza del Torico como en la parte superior de la escalinata del Óvalo. Hay mucha oferta y precios bastante razonables.