Introducción
Si estás preparando una ruta por Huesca y quieres conocer alguno de sus monumentos más importantes, te recomiendo añadir San Pedro el Viejo dentro de tu itinerario. Es uno de esos lugares que, visto desde fuera, quizá no da una idea completa de todo lo que guarda en su interior.
Durante la visita podrás adentrarte en una iglesia románica, descubrir varias capillas y pinturas, conocer el lugar donde están enterrados dos reyes de Aragón y, sobre todo, pasear por un pequeño claustro lleno de capiteles historiados que van contando diferentes escenas de la Biblia.
La visita empieza a las 10 de la mañana y dura unos 45 minutos. Además, si escaneas el código QR podrás hacer el recorrido guiado escuchándolo con auriculares desde tu móvil. Desde mi punto de vista es la mejor opción para no perderte nada.
Si estás haciendo mi ruta de lugares que ver en Huesca en un día, te recomiendo elegir la entrada conjunta que permite visitar San Pedro el Viejo, la Catedral, el Museo Diocesano y subir a la torre de la Catedral.
¿Qué es San Pedro el Viejo?
San Pedro el Viejo es una antigua iglesia y monasterio benedictino situado en pleno casco histórico de Huesca. El edificio actual comenzó a levantarse a comienzos del siglo XII, sobre el solar que había ocupado anteriormente una iglesia mozárabe.
Según la documentación histórica, en 1117 se decidió derribar la antigua iglesia para comenzar la construcción del templo románico que conocemos en la actualidad. La iglesia quedó prácticamente terminada a mediados del siglo XII y el claustro se construyó durante la segunda mitad de ese mismo siglo.
El edificio ha ido cambiando con el paso de los siglos y eso se nota durante la visita. Junto a la arquitectura románica encontramos elementos góticos, renacentistas, barrocos e incluso intervenciones realizadas durante las restauraciones de los siglos XIX y XX.
¿Cómo es la visita a San Pedro el Viejo?
Llegué a las 10 de la mañana y, nada más entrar, encontré un pequeño mostrador donde me atendieron.
Allí escogí la opción de visita conjunta, que además de San Pedro el Viejo incluye la Catedral de Huesca, el Museo Diocesano y la subida a la torre de la Catedral. El precio son 8€.
Posteriormente, escaneé el código QR para acceder a la audioguía, que está organizada por puntos y te va indicando en todo momento qué debes visitar y en qué elementos debes fijarte.
La visita comienza en el interior de la iglesia y continúa después por el claustro y el antiguo espacio monástico.
En mi caso, la visita me llevó unos 45 minutos, así que me parece muy fácil de encajar incluso si solo tienes un día para conocer Huesca.

El interior de la iglesia de San Pedro el Viejo
Comenzamos recorriendo el interior de la iglesia, siguiendo las indicaciones de la audioguía.
Nada más entrar, fíjate en la estructura románica de la iglesia, sobre todo en sus tres naves y en los tres ábsides de la cabecera. La iglesia conserva buena parte de su estructura medieval, aunque a lo largo de los siglos se fueron incorporando capillas, retablos y otros elementos.

El retablo mayor
En la cabecera se encuentra el retablo mayor, dedicado a San Pedro, una obra de comienzos del siglo XVII, concretamente de 1602.
Es una pieza renacentista con elementos que ya anuncian el Barroco y ocupa el ábside central de la iglesia. Es obra de Juan de Berrueta y Juan de Alli, y fue dorado por Andrés de Arana.
Fíjate en todos los detalles que aparecen alrededor de San Pedro. El retablo reúne escenas de su vida y diferentes representaciones de santos relacionados con Huesca.
Además, en el centro se encuentra el óculo que comunica visualmente con la capilla del Sagrario, una característica propia de algunos retablos aragoneses de esta época.
Las pinturas murales medievales
Antes de terminar el recorrido por la iglesia, la audioguía también te lleva hasta las pinturas murales medievales.
Se conserva un fragmento de pinturas del siglo XIII que permite hacerse una idea de cómo debió de ser el interior de la iglesia en la Edad Media, cuando las paredes estaban completamente cubiertas de color.
Entre las escenas representadas aparecen episodios del Antiguo Testamento, como David enfrentándose a Goliat o Moisés ante la zarza ardiente.
El coro y el órgano
Después del recorrido por la nave llegamos a la zona del coro.
La sillería está diseñada en madera de nogal y fue hecha en 1506 por Juan Bierto. También encontramos aquí el órgano, que corresponde al siglo XVIII, aunque podría conservar piezas de un instrumento anterior.
En esta zona también encontrarás varias pinturas y elementos decorativos que rodean el coro.
El claustro de San Pedro el Viejo
Una vez terminado el recorrido por la iglesia salimos al claustro. Es pequeño, pero está muy bien conservado y, en mi opinión, es la parte más entretenida.
Fue construido en la segunda mitad del siglo XII y está formado por cuatro galerías con arcos de medio punto y 38 capiteles historiados.
Si no estás familiarizado con el término, los capiteles son las piezas que coronan las columnas. En este caso están decorados con escenas y personajes. Así que, con ayuda de la audioguía, son muy fáciles de seguir.
Los 38 capiteles del claustro
La audioguía te irá indicando cada uno de los capiteles que debes observar y explicando qué representa cada escena.
El recorrido comienza con episodios relacionados con la vida de la Virgen y continúa con diferentes momentos de la vida de Jesús.
Puedes encontrar representaciones de la Anunciación, la Visitación, el nacimiento de Jesús, la Adoración de los Reyes Magos, la huida a Egipto, el bautismo, la entrada en Jerusalén, la Última Cena, el beso de Judas, la Crucifixión, el Descendimiento, la Resurrección, la Ascensión y Pentecostés, entre otras muchas escenas.
Después comienza un segundo ciclo relacionado con el Antiguo Testamento y aparecen representaciones bastante diferentes: Sansón, combates entre hombres y animales, criaturas fantásticas, sirenas, centauros, arpías y diferentes escenas de lucha.
Por eso creo que aquí seguir la audioguía es fundamental. Si solo das una vuelta por el claustro, seguramente verás las figuras pero no entenderás qué estás mirando.
Con la audioguía, en cambio, vas siguiendo el relato y descubriendo qué representa cada capitel.
¿Todos los capiteles son originales?
La mayoría no. De los 38 capiteles historiados que encontramos actualmente, 18 son románicos originales del siglo XII y otros 20 fueron tallados en el siglo XIX para sustituir piezas que se habían deteriorado.
Estos últimos fueron tallados por Mariano García Ocaña siguiendo un estilo neorrománico. Por eso, en el claustro hay capiteles originales de hace más de 800 años y otros recreados en el siglo XIX.
Además, en uno de ellos incluso puedes localizar la firma del propio Mariano García Ocaña.
El Panteón Real
Otro de los espacios que visitamos durante el recorrido es el llamado Panteón Real, que anteriormente había sido la sala capitular y también estuvo dedicado a San Bartolomé.
Aquí se encuentran los restos de dos personajes fundamentales de la historia de Aragón: Ramiro II el Monje y Alfonso I el Batallador.
El sepulcro de Ramiro II resulta interesante, ya que se trata de un sarcófago romano de mármol del siglo III que fue reutilizado siglos después para el enterramiento del monarca.
También encontramos aquí el sepulcro de Bernardo III Zapila, último prior del monasterio.